11 Acciones del Consumidor Responsable

El 'consumo' como comportamiento social (no como una medida de supervivencia) es algo bastante moderno y tema central de numerosos estudios desde los ámbitos de la economía, política, sociología, psicología, neurociencia y filosofía.

Desde una perspectiva estrictamente teórica, el consumo ha sido objeto de diferentes objetivaciones descriptivas. Para Marx es una fuente de alienación de la persona, mientras que para la economía liberal representa la expresión de la libertad del ciudadano en el mercado libre.

Para un 'consumidor responsable' es un acto público, sólo anecdóticamente privado. Con una acusada incidencia social, política, medioambiental y económica.

Practicar el consumo responsable implica estar preocupados por una serie de valores cívicos, sociales y ecológicos. ¿Quieres ser un consumidor responsable?

Estas son las 11 acciones del consumidor responsable:

  1. Infórmate de lo que compras

    Si eres consumidor habitual de una marca, pregúntate a qué grupo empresarial pertenece y qué hay detrás de ese logotipo. Si sueles comprar un producto concreto, mira la etiqueta y busca información sobre las cadenas de producción que hay detrás: ¿De dónde vienen las materias primas? ¿En qué condiciones laborales, de seguridad e higiene se fabricó?

    +Información: Cuadernos de Consumo de CECU. Informes sobre asuntos diversos relacionados con el consumo de productos y servicios ::  Carro de Combate. Consumir es un acto político, Laura Villadiego y Nazaret Castro. Editorial Clave Intelectual, 2014 . El libro repasa la cadena de producción de 20 productos de consumo cotidiano.
     

  2. No importa sólo el producto, sino dónde lo compras

    La regla general es privilegiar al pequeño comercio local en detrimento de las grandes superficies, que a menudo promueven un comercio injusto, irresponsable e insostenible. También son buenas opciones comprar directamente al productor, o en tiendas de comercio justo.

    +Información: I Feel Maps. Mapas y guías para encontrar establecimientos comprometidos en España :: Guía de mercados sociales en España. Con direcciones de proyectos sociales en todo el Estado.
     

  3. Escoge artículos con poco embalaje

    En un mundo donde la sobreproducción ha generado sopas de plástico en los océanos del tamaño de tres veces la Península Ibérica, viene siendo hora de tomarse en serio la reducción de los envoltorios de los productos que compramos, muchas veces absolutamente innecesarios. El reciclaje es imprescindible, pero es muchísimo más efectivo reducir el consumo de estos materiales, por ejemplo, volviendo a los envases retornables y la venta a granel.

    +Información: Retorna. Iniciativa para reducir el uso de embalajes volviendo al sistema de envases retornables.
     

  4. Di no a los alimentos y productos kilométricos

    La mayor parte de lo que compramos se fabricó con materias primas extraídas en América Latina o África; viajó después, siempre por barco, con un elevado gasto en combustible y contaminación, a algún país asiático, donde fue fabricado o montado; y volvió a embarcar después hacia el país de consumo final. Ésta es la irracional cadena de producción al uso en el capitalismo de la globalización, que podemos combatir comprando productos locales.

    +Información: Informe sobre alimentos kilométricos de Amigos de la Tierra :: El negocio de la comida. Esther Vivas. Icaria Editorial, 2014. El libro analiza el sistema agrícola y alimentario, sus impactos y las alternativas.
     

  5. Reduce para vivir mejor

    De las famosas tres R –reducir, reutilizar y reciclar–, la más importante es reducir. El sistema capitalista lleva décadas convenciéndonos de que las necesidades humanas se satisfacen comprando objetos, y de que el consumo es garantía de felicidad. Ya sabemos que no es necesariamente así.

    +Información: Desembasura. Proyecto para promover la conversión de residuos en recursos :: Vivir mejor con menos, Albert Cañigueral. Conecta, 2014. Libro que se centra en la economía colaborativa en España.
     

  6. Reutiliza para reducir

    Puedes darle una vida nueva a una camiseta de la que te aburriste con un pequeño retoque; o puedes intercambiar tu ropa, tus libros y lo que se te ocurra con amigos para que todos volváis a casa con cosas nuevas sin haber gastado un euro.

    +Información: No lo tiro, te lo regalo. Página web en la que se incluyen anuncios para regalar aquellas cosas que ya no se necesiten :: Directorio de Consumo Colaborativo. Listado de páginas webs e iniciativas sobre consumo colaborativo.
     

  7. Consume alimentos ecológicos

    Intenta comprar frutas y verduras de producción ecológica. Los huevos y la carne que se adquieren habitualmente proceden de animales que vivieron en condiciones de absoluto sufrimiento; fueron además tratados con hormonas y antibióticos que pueden suponer un riesgo para tu salud. Pero, ante todo, evita productos elaborados industriales: mete las manos en la masa y descubrirás que cocinar es, también, un acto político.

    +Información: Catálogo de la Federación de Empresas con Productos Ecológicos de España. Incluye un directorio de empresas productoras ordenadas por productos :: Red de Huertos Urbanos de Madrid. Página con información sobre estos huertos y un mapa para encontrarlos.
     

  8. La publicidad importa

    Además de los impactos ambientales y laborales, una empresa debe hacerse responsable de las consecuencias socioculturales de los mensajes que transmite a través de su propaganda. Es lo que Ecologistas en Acción ha querido visibilizar con sus Premios Sombra. Los ganadores de 2014 a la peor publicidad fueron Desigual, Vodafone y BBVA. Seguramente se lo habría merecido también la última y polémica campaña de Victoria’s Secret que, como muchas otras marcas dirigidas al público femenino, pretende imponer estándares de belleza imposibles e insalubres.

    +Información: Premios Sombra: Iniciativa que denuncia los mensajes publicitarios más irresponsables del año :: ¿Es esto leal? Guía de la Unión Europea sobre prácticas comerciales desleales e ilegales.
     

  9. Presiona a instituciones y empresas insostenibles

    El consumo individual es sólo un paso para la concienciación: el cambio requiere de acción colectiva y presión política para forzar cambios en las legislaciones que garanticen un mundo más justo y sostenible. El boicot es una forma de presión, pero hay otras: por ejemplo, las asociaciones que se centran en mejorar el etiquetado y la campaña Stop Impunity, que trata de crear un marco legal internacional que ponga freno a la impunidad corporativa.

    +Información: Fundación Knowcosters. Proyecto que pide una mejora en el etiquetado que refleje el coste social y ecológico de un producto :: Campaña Stop Impunity. Campaña que pide un sistema internacional de rendición de cuentas para los crímenes de las multinacionales.
     

  10. Construye alternativas

    Colabora en proyectos de consumo crítico y grupos de consumo. Si en tu barrio no existen, anímate a crearlos.

    +Información: Mecambio.net. Página web para encontrar alternativas comprometidas :: Cómo crear un grupo de consumo. Tríptico de Ecologistas en Acción con consejos para formar uno de estos grupos.
     

  11. ¡Y no te obsesiones con la coherencia!

    La coherencia absoluta no es posible y lleva a la frustración. En la sociedad en que vivimos, un consumo 100% responsable es inalcanzable, más aún en las ciudades; pero cada gesto cuenta. Porque sumar conciencias acaba perjudicando los balances de las empresas irresponsables; y, sobre todo, porque informarnos sobre lo que consumimos nos hace más conscientes, nos politiza, y nos obliga a dar nuevos pasos adelante en la construcción de otros mundos posibles.

    +Información: Ingenios de Producción Colectiva.

 

http://www.lamarea.com/2014/12/27/manual-breve-del-consumidor-responsable/

 

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2 comentarios
10/10/2016 - 20:54

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07/09/2015 - 17:08

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